Descubriendo Gengenbach y la Selva Negra

Alemania Europa Viajes
Busca!
Intermundial

Newsletter

Instagram
Instagram has returned invalid data.

Sígueme!

En el cuarto día de ruta por Alemania, pasamos el día explorando pueblos tan bonitos como Gengenbach y la Selva Negra. Disfrutamos de su naturaleza salvaje, recorrimos bellísimas carreteras, nos maravillamos con los ríos y las cascadas más bonitas de la zona y descubrimos sus pueblos sacados de cuentos de hadas.

La ruta empieza donde lo dejamos, en el pintoresco pueblo de Triberg, el corazón de la selva negra. Nos levantamos bien tempranito y empezamos la ruta! Si queréis saber dónde dormimos esa noche sólo tenéis que leer el post de Triberg donde os lo conté con todo detalle 😉

El recorrido del día era cruzar la Selva Negra de sur a norte para llegar y hacer noche en la romántica ciudad universitaria de Heidelberg. El primer destino del día era Gengenbach, a tan sólo 45 kilómetros por carretera.

Como llegar a Gengenbach

Como os decía, sólo 45 km separan a Triberg de Gengenbach por la carretera 33. Para nuestra sorpresa, cuando llevábamos recorridos unos 20 kilómetros, a la altura de Gutach, nos encontramos que la carretera estaba cortada y no podíamos seguir la ruta que teníamos prevista. Lo que no sabíamos era que esa iba a ser la sorpresa más grata del día 🙂

Nos obligaron a desviarnos por la L107 atravesando un puerto de montaña hasta Prechtal y de allí seguiríamos hasta Gengenbach. Y por casualidad, nos encontramos con una de las carreteras más bellas que vimos en todo el viaje!

La carretera serpenteante discurre entre enormes arboles y va ascendiendo hasta llevarte a lo más alto de la montaña. Allí, disfrutareis de unas brutales vistas de la Selva Negra.

La Selva Negra

No pudimos evitar parar para hacer algunas fotos y recorrer (aunque fuera un poco) esos hermosos parajes que el destino había puesto ante nosotros. Si podéis, desviaros a propósito y pasad por allí, no os arrepentiréis.

De Triberg a Gengenbach

Después de superar varias colinas volvimos a los verdes prados y en un santiamén llegábamos a Gengenbach. Habíamos leído que era el pueblo más bonito de la Selva Negra y teníamos muchas ganas de verlo! Una vez te pierdes entre sus calles entiendes que no les falta razón.

Que ver en Gengenbach

Tendréis que aparcar a las afueras ya que el centro está protegido y no se permite el acceso con vehículo. Hay muchas áreas de zona azul y no es excesivamente caro.

Sería muy complicado hacer una lista de lugares imprescindibles en Gengenbach ya que todo el pueblo es un monumento en sí.  En 1905 se estableció un reglamento, por el que se debía de mantener el carácter histórico de las casas y calles. Y en 1955, todo el interior de Gengenbach fue sometido a una ley de conservación histórica. Por lo que sólo pasear por sus calles que daremos boquiabiertos.

Qué no debemos perdernos en Gengenbach?
  • La entrada por la torre Kinzing, una de las dos torres que aún se conservan de sus murallas

torre Kinzing Gengenbach

  • La Obertortum, la torre de la puerta superior, justo al final de la calle que empieza en la Marktplaz
  • La Iglesia de Santa María (Stadtkirche Sankt Marien). Sobretodo, entrad dentro ya que es realmente espectacular

Stadtkirche Sankt Marien Gengenbach

  • La Marktplaz con el Ayuntamiento (Rathaus)

Marktplaz y Rathaus Gengenbach

Si estáis pensando ir a la Selva Negra para sentiros sumergidos en un cuento de los hermanos Grimm, Gengenbach es vuestro sitio!

Estuvimos como 2 horas recorriendo el pueblo y de allí nos fuimos a las cascadas de Gaishöll.

Como llegar a las cascadas Gaishöll

Las cascadas Gaishöll están a media hora en coche de Gengenbach. Estas cascadas se encuentran junto el pueblo de Sabaschwalden, una encantadora localidad repleta de casitas de madera entramada, llena de flores y cuidada hasta el más mínimo detalle. Tuvimos que parar porque era precioso!

sabaschwalden

Hay carteles por todos los sitios señalando las cascadas Gaishöll, no hay pérdida. La ruta parte de un parking a las afueras de Sabaschwalden y discurre a orillas del rio Bradbach. El sendero sube poco a poco y a medida que asciendes, las vistas van mejorando. A medio camino paramos a comer en un pequeño estanque donde incluso pudimos poner los pies en remojo. No hicimos la ruta completa por falta de tiempo pero sí pudimos disfrutar de un merecido tentenpié rodeados de un entorno maravilloso.

Lago Mummelsee

La siguiente parada fue el lago Mummelsee, un lago de origen glaciar a 1.150 metros de altura. Había visto fotos y parecía espectacular y en verdad, es una visita totalmente prescindible. Muchos turistas, tiendas de souvenirs y un laguito donde dar un paseo en barca. Nosotros esperábamos un trekking chulo hasta un lago…nada de lo que veníamos buscando! Así que nos tomamos un refrigerio (pagado a precio de oro) y seguimos con la ruta.

Lago Mummelsee

Cascadas Gertelbach

La última parada del día eran las cascadas Gertelbach, sin duda el descubrimiento de la jornada. Aparcamos el coche en un parking cercano señalizado y gratuito y empezamos nuestra ruta! En media hora andando a través del bosque hora llegamos al punto de inicio. Es un recorrido circular que nos llevará a través de las cascadas, puentes de madera y frondosos bosques.

Nosotros no hicimos la ruta completa porque se nos hacía muy tarde, pero fue suficiente para hacernos una idea de lo bonita que es la zona. Multitud de saltos de agua, una naturaleza frondosa de verde muy intenso y un ambiente mágico que sin duda impresiona.

cascadas Gertelbach

El sol ya estaba escondiéndose, así que nuestra ruta entre cascadas y lagos llegaba a su fin. Por desgracia, llegaba la hora de despedirnos de la Selva Negra. Esa noche dormiríamos en Heidelberg, a una hora y media de Gertelbach.

Consejo de ruta

Si tuviera que mejorar la ruta por Gengenbach y la Selva Negra, descartaría sin duda la visita al lago Mummelsee para poder visitar con más calma la zona de Gertelbach.

 

TAGS
ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UN COMENTARIO